Corporación Pro Ayuda al Enfermo Reumático

Juana Villalobos

Juana Villalobos

"Quedarse encerrada significa estar todo el día pensando en la enfermedad y el dolor que se siente; si uno se da fuerza y sale, se olvida por un rato de lo que tiene"
Llevo 27 años viviendo con Artritis Reumatoide (AR). Después de un año deambulando por diferentes médicos a causa de un fuerte dolor en la nuca y las rodillas, y de múltiples tratamientos paliativos para la inflamación y el dolor, llegué por fin a un reumatólogo que me realizó los exámenes y diagnosticó la enfermedad.
No sabía de qué se trataba, solamente la asociaba con un problema a los huesos de gente mayor. Fue raro... pensaba "¿cómo a mí, que soy alguien tan bueno para moverme y para reírme, me da una enfermedad así?" Siempre he sido alegre y divertida, eso me ha servido muchísimo para enfrentar los daños y limitaciones que conlleva tener AR.
Me acostumbré a hacer mi vida con dolor. Mis manos están muy afectadas, sin embargo eso no me impide seguir escribiendo poesía. Cojeo pero no dejo que eso me detenga, trato de disimularlo pero, frente a la obviedad, lo asumo. Me operaron de una rodilla y estoy esperando que me intervengan la otra. Igual eso me asusta porque la vez anterior tuve complicaciones con la anestesia, que me provocaron unos dolores de cabeza insoportables.
Me enteré de la existencia de la Corporación VOLAR en un aviso que había en el diario mural del hospital. Me incorporé inmediatamente y comencé a participar en forma activa hasta ahora. VOLAR ha sido un gran apoyo porque me permite estar en contacto con personas que sufren lo mismo que yo. Además, me ayuda a sentirme útil y a darme cuenta de que -a pesar de mis dificultades- todavía tengo mucho que dar. Quedarse encerrada significa estar todo el día pensando en la enfermedad y el dolor que se siente; en cambio si uno se da fuerza y sale, aunque sea con el cuerpo desformado, se olvida por un rato de lo que tiene. Mi lema es “nos demoramos más pero igual llegamos”.
Testimonio de pacientes con Artritis Reumatoide
2021-03-03T16:12:08+00:00
"Quedarse encerrada significa estar todo el día pensando en la enfermedad y el dolor que se siente; si uno se da fuerza y sale, se olvida por un rato de lo que tiene" Llevo 27 años viviendo con Artritis Reumatoide (AR). Después de un año deambulando por diferentes médicos a causa de un fuerte dolor en la nuca y las rodillas, y de múltiples tratamientos paliativos para la inflamación y el dolor, llegué por fin a un reumatólogo que me realizó los exámenes y diagnosticó la enfermedad. No sabía de qué se trataba, solamente la asociaba con un problema a los huesos de gente mayor. Fue raro... pensaba "¿cómo a mí, que soy alguien tan bueno para moverme y para reírme, me da una enfermedad así?" Siempre he sido alegre y divertida, eso me ha servido muchísimo para enfrentar los daños y limitaciones que conlleva tener AR. Me acostumbré a hacer mi vida con dolor. Mis manos están muy afectadas, sin embargo eso no me impide seguir escribiendo poesía. Cojeo pero no dejo que eso me detenga, trato de disimularlo pero, frente a la obviedad, lo asumo. Me operaron de una rodilla y estoy esperando que me intervengan la otra. Igual eso me asusta porque la vez anterior tuve complicaciones con la anestesia, que me provocaron unos dolores de cabeza insoportables. Me enteré de la existencia de la Corporación VOLAR en un aviso que había en el diario mural del hospital. Me incorporé inmediatamente y comencé a participar en forma activa hasta ahora. VOLAR ha sido un gran apoyo porque me permite estar en contacto con personas que sufren lo mismo que yo. Además, me ayuda a sentirme útil y a darme cuenta de que -a pesar de mis dificultades- todavía tengo mucho que dar. Quedarse encerrada significa estar todo...
Ir arriba