Corporación Pro Ayuda al Enfermo Reumático

María Arenas

María Arenas

"Comenzó como un fuerte dolor en todas las articulaciones y de a poco fue invalidándome hasta para hacer las tareas más simples"
Cuando tenía 9 me diagnosticaron fiebre reumática, estuve dos años grave, pero después se me pasó…o al menos eso creía. La Artritis Reumatoide (AR) la tengo formalmente diagnosticada hace 16 años. Comenzó como un fuerte dolor en todas las articulaciones y de a poco fue invalidándome hasta para hacer las tareas más simples. Obviamente esto también lo atribuyo al largo camino que debemos seguir los enfermos con AR. Hasta que realmente nos diagnostican, pasamos por un sinnúmero de doctores y no siempre con los tratamientos más adecuados.
Actualmente estoy en una situación bastante grave. Tengo dolores insoportables y hace 3 años que estoy esperando para operarme los pies, porque los tengo separados de los tobillos. Me cuesta levantarme si he estado sentada, tengo que andar con bastón y tengo una depresión que estoy superando con el amor de mi familia.
Uno de los capítulos más difíciles de esta enfermedad fue el momento en el que no soporté más y quise quitarme la vida. Lamentablemente, por el amor que mi esposo siente por mí, quiso seguirme y estuvimos a punto de dejar a mis hijas sin sus padres. Por fortuna la llegada de una de ellas desbarató nuestros planes y nos dimos cuenta que más que renunciar juntos, debíamos enfrentar y superar esta enfermedad en familia.
Por estos tremendos dolores e incapacidades, después de un tiempo tuve que irme a vivir con mi hija porque no puedo arreglármelas sola. Igual me doy ánimo para hacer algunas cosas en la casa, las que me toman todo el día.
 
Definitivamente mi familia es lo mejor que me ha pasado en la vida. Mi marido es el hombre más bueno que Dios me pudo mandar y mis dos hijas me cuidan y me entienden. Tener este respaldo es fundamental para enfermos como nosotros, sólo ellos nos dan las fuerzas para luchar y seguir viviendo pese al constante dolor.
Testimonio de pacientes con Artritis Reumatoide
2021-01-28T23:06:58+00:00
"Comenzó como un fuerte dolor en todas las articulaciones y de a poco fue invalidándome hasta para hacer las tareas más simples" Cuando tenía 9 me diagnosticaron fiebre reumática, estuve dos años grave, pero después se me pasó…o al menos eso creía. La Artritis Reumatoide (AR) la tengo formalmente diagnosticada hace 16 años. Comenzó como un fuerte dolor en todas las articulaciones y de a poco fue invalidándome hasta para hacer las tareas más simples. Obviamente esto también lo atribuyo al largo camino que debemos seguir los enfermos con AR. Hasta que realmente nos diagnostican, pasamos por un sinnúmero de doctores y no siempre con los tratamientos más adecuados. Actualmente estoy en una situación bastante grave. Tengo dolores insoportables y hace 3 años que estoy esperando para operarme los pies, porque los tengo separados de los tobillos. Me cuesta levantarme si he estado sentada, tengo que andar con bastón y tengo una depresión que estoy superando con el amor de mi familia. Uno de los capítulos más difíciles de esta enfermedad fue el momento en el que no soporté más y quise quitarme la vida. Lamentablemente, por el amor que mi esposo siente por mí, quiso seguirme y estuvimos a punto de dejar a mis hijas sin sus padres. Por fortuna la llegada de una de ellas desbarató nuestros planes y nos dimos cuenta que más que renunciar juntos, debíamos enfrentar y superar esta enfermedad en familia. Por estos tremendos dolores e incapacidades, después de un tiempo tuve que irme a vivir con mi hija porque no puedo arreglármelas sola. Igual me doy ánimo para hacer algunas cosas en la casa, las que me toman todo el día.   Definitivamente mi familia es lo mejor que me ha pasado en la vida. Mi marido es el hombre más bueno que Dios...
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