Corporación Pro Ayuda al Enfermo Reumático

Rosa Sagretti

Rosa Sagretti

"La autocompasión es el peor camino, hay que tratar de hacer una vida normal. Esta enfermedad es muy invalidante y si uno se queda en cama para que la atiendan, después no se va a poder levantar"
Mi enfermedad partió cuando tenía 25 años. Era dueña de casa, estaba casada y tenía dos hijos, uno de ellos era apenas un bebé. Fue en ese tiempo que sufrí el primer ataque a causa de la Artritis Reumatoide (AR). Un día desperté y no supe qué me pasaba, mis rodillas y manos estaban inflamadas, y no podía moverme. Estuve 15 días en el hospital y salí sin ningún diagnóstico concreto. Años más tarde me divorcié y tuve que buscar trabajo para mantener a mis hijos. Con los años empecé a sentir dolores, pero debía seguir con mis labores así que no le hacía caso a las molestias. De esa forma logré que mis hijos pudieran estudiar y hoy sean profesionales.
Después de los 40 años empecé a decaer y sentirme cada vez peor, tenía dolores en la espalda, los hombros y las manos. Me diagnosticaron Fibromialgia. Era tanto el dolor que no podía ni vestirme, sentía como si me hubieran cortado los brazos. Como vivo sola, a veces para ir al baño tenía que tirarme desde la cama al piso y arrastrarme hasta allá.
A causa de la AR se me han producido otras enfermedades como hipotiroidismo, que me hizo aumentar de peso, y Síndrome de Sjögren, que me produce resequedad en los ojos, la boca y otras zonas del cuerpo. No puedo caminar rápido, ni hacer fuerzas, por eso mi hija me lleva en auto al supermercado y me ayuda con las bolsas.
Cuando me dijeron que tenía AR, lo asumí y en ningún momento me eché a morir. ”Si esto es lo que me tocó, así tendré que vivir”, pensé. Por eso a las personas que son diagnosticadas con AR les diría que la autocompasión es el peor camino que pueden tomar, hay que tratar de hacer una vida normal. Esta enfermedad es muy invalidante y si uno se queda en cama para que la atiendan, después no se va a poder levantar. Yo salgo con mi bastón y aunque me provoca dolor en la cadera, busco formas para arreglármelas.
Testimonio de pacientes con Artritis Reumatoide
2021-03-03T15:31:09+00:00
"La autocompasión es el peor camino, hay que tratar de hacer una vida normal. Esta enfermedad es muy invalidante y si uno se queda en cama para que la atiendan, después no se va a poder levantar" Mi enfermedad partió cuando tenía 25 años. Era dueña de casa, estaba casada y tenía dos hijos, uno de ellos era apenas un bebé. Fue en ese tiempo que sufrí el primer ataque a causa de la Artritis Reumatoide (AR). Un día desperté y no supe qué me pasaba, mis rodillas y manos estaban inflamadas, y no podía moverme. Estuve 15 días en el hospital y salí sin ningún diagnóstico concreto. Años más tarde me divorcié y tuve que buscar trabajo para mantener a mis hijos. Con los años empecé a sentir dolores, pero debía seguir con mis labores así que no le hacía caso a las molestias. De esa forma logré que mis hijos pudieran estudiar y hoy sean profesionales. Después de los 40 años empecé a decaer y sentirme cada vez peor, tenía dolores en la espalda, los hombros y las manos. Me diagnosticaron Fibromialgia. Era tanto el dolor que no podía ni vestirme, sentía como si me hubieran cortado los brazos. Como vivo sola, a veces para ir al baño tenía que tirarme desde la cama al piso y arrastrarme hasta allá. A causa de la AR se me han producido otras enfermedades como hipotiroidismo, que me hizo aumentar de peso, y Síndrome de Sjögren, que me produce resequedad en los ojos, la boca y otras zonas del cuerpo. No puedo caminar rápido, ni hacer fuerzas, por eso mi hija me lleva en auto al supermercado y me ayuda con las bolsas. Cuando me dijeron que tenía AR, lo asumí y en ningún momento me eché a morir. ”Si esto...
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